Conmemoración de la partida de Luis Emilio Recabarren: Padre del comunismo chileno.

Un día como hoy pero de 1924, fallecería el pilar del movimiento comunista en Chile, Luis Emilio Recabarren. Nacido el 6 de julio de 1876, en la ciudad de Valparaíso, Recabarren tiene un origen en una familia de pequeños comerciantes, conformada por su padre, madre, cinco hermanas y un hermano. Dejando la escuela antes de los 12 años para ayudar en el negocio familiar, la dura crisis económica empeora la situación, lo que deriva en la huelga de 1890 y, finalmente, a la separación de los padres de Recabarren, haciendo que este se fuese con su madre a la capital, donde empezaría a trabajar como aprendiz de tipógrafo.

No es hasta sus 18 años cuando comienza su vida política, entrando a militar en el Partido Demócrata, partido que en esa fecha era el único donde podía militar los obreros. En este partido, Recabarren y militantes llevan a cabo diversas manifestaciones y alzamientos populares. Es pues, en el año 1898, que Recabarren se consolida como simpatizante socialista.

Por sus actividades en el Partido Demócrata en 1902 y 1903, cae por primera vez en prisión, acusado de falsificar documentos. No obstante, fueron tales las marchas por su liberación, que fue puesto en libertad a casi 2 meses de encierro, sin ningún cargo comprobado. Luego, con un acercamiento al Mancomunal de Tocopilla, le solicitan ir a escribir y atender un periódico.

Es así como en 1903, instalado con su familia en Tocopilla, se encarga de dirigir y escribir para el periódico “El Trabajo”, que expresa claramente sus ideales revolucionarios. Sin embargo la represión no se haría esperar, y a diferencia de otros camaradas que se salvaron de la cárcel, Recabarren cae preso con cargos extra en Tocopilla, en 1904. Ni siquiera en la cárcel ocultó sus ideas. Liberado en Octubre de dicho año, Recabarren escribe en 1905 “Proceso oficial contra la Mancomunal de Tocopilla” considerado el primer texto teórico de Luis Emilio, en el que destaca el proceso llevado contra él, además de comprender los problemas sociales del Chile a inicios del siglo XX y la necesidad de una reforma agraria.

Exiliado luego de cuestionar el juramento a Dios para ser diputado, viaja a Argentina, bajo amenaza de cárcel, junto a su familia, donde participa en diversas alzas, manifestaciones y redactando textos. También recorre provincias dando charlas a los obreros sobre socialismo, el problema social de la mujer y el militarismo burgués. Escribiendo en varios periódicos, Recabarren también es una figura de controversia en Argentina. En estos tiempos, su esposa deja en claro la total oposición hacia su pensar, lo que los lleva a separarse. Este hecho también lo motiva a viajar a Europa, donde conocerá a todas las figuras socialistas importantes de la época, tales como Largo Caballero, Pablo Iglesias, Rosa Luxemburgo y el mismo Vladímir Lenin.

De regreso en Argentina y posterior a la muerte de su madre, regresa a Chile para convertirse en un gran exponente del movimiento obrero que avanza hacia la posición comunista. Vendría a continuar con sus charlas, divulgaciones y escritos, fundaría el periódico “El despertar de los trabajadores” que saldría día por medio. En esta etapa, la vida de Recabarren enfrentó grandes dificultades, al ser dura y constantemente atacado por opositores y acusado de explotador de parte de algunos simpatizantes por requerir recursos para su causa. Muchas veces pensó en irse de vuelta a Argentina; sin embargo Recabarren se mantuvo firme junto a su pueblo y continuó adelante con su misión comunista.

A los pocos años comienza su plan político, que consistía en organizar a la masa obrera en 3 grandes campos: los sindicatos, las cooperativas y los centros políticos. Esto con el fin de obtener mayoría parlamentaria, sin dejar de lado la perspectiva de la lucha armada y la conquista del poder. Años más tarde, una vez transcurrida la revolución rusa, Recabarren queda maravillado tras asistir como representante del movimiento obrero chileno a la Internacional Comunista y vuelve a dar un gran discurso en la plaza de armas que sería abrazado por los oídos de una enorme multitud.

Hacia 1924 se recibe la triste noticia de la muerte de Lenin. Tras saber esto, Recabarren, en su calidad de diputado, rinde homenaje a Lenin en una sesión de la Cámara de Diputados. Este mismo deja de ser parlamentario el año ya mencionado. No mucho tiempo después llega la presión de los militares para evitar las revueltas populares que se empezaban a formar por aquellos años debido a una gran crisis social. En los últimos meses de vida de Recabarren, sigue divulgando formación y rechaza el nuevo gobierno oligarca y de intereses imperialistas, aparte de tener que lidiar con el fraccionamiento interno de su partido.

El viernes 19 de diciembre, se halla a Luis Emilio Recabarren Serrano muerto por varios tiros de su mismo revólver en la sien. Obreros furiosos amenazaban por empezar una revuelta armada si se confirmaba un asesinato. Sin embargo, una investigación de su partido dio conclusión de suicidio. Los lamentos y mares de sollozos inundaban las calles de Santiago. Una trágica pérdida para las y los comunistas chilenos, y para el movimiento obrero de toda Latinoamérica. Recabarren fue enterrado en el cementerio general, donde hoy descansa su lápida.

El oficio de Recabarren permitió que se desenvolviera sin problemas en la escritura y divulgación de teoría y formación. La importancia de sus textos, folletos y artículos fue tan grande para la clase trabajadora que siguen siendo lectura obligada para todo el que ose llamarse comunista en Chile. Recabarren también nos entrega un análisis de la realidad oligárquica de Chile en su obra “Ricos y pobres” que a su vez se publica como folletos y plasman la teoría de Marx en nuestro país. Sin dudas, Don Luis Emilio Recabarren Serrano, fue y será la chispa que iluminó la conciencia de toda la clase obrera en Chile.